Nuestra historia
LUULA nació antes de tener nombre.


Soy Anna Fernández, fundadora de LUULA.
En 2006 fundé un centro de masajes en Barcelona. Llevaba años trabajando como masajista cuando, durante mi propio embarazo, apareció una necesidad muy personal: quería poder volver a tumbarme boca abajo.
Así que busqué una solución y creé un sistema que dejaba espacio para mi barriguita.
Después empecé a utilizarlo con otras mujeres embarazadas en mi centro. Y una pregunta comenzó a repetirse:
«¿Esto lo vendéis?»
«¿Me lo puedo llevar a casa?»
«¿Dónde puedo comprarlo?»
Aquellas preguntas se repetían una y otra vez. Y, sin saberlo, mis clientas estaban dando forma a lo que hoy es LUULA.
Aquella experiencia acabaría convirtiéndose, años después, en LUULA.
2016 · Una idea dibujada en una servilleta
El 15 de junio de 2016 dibujé esta pequeña ilustración sobre una servilleta.
Quería explicarle a una ilustradora cómo funcionaba el sistema que utilizábamos durante años en los masajes para embarazadas.
De aquel dibujo improvisado nacieron estas ilustraciones, creadas para mostrar algo que entonces ya era una realidad en mi centro de masaje.
Años después, todavía conservo la foto que le hice a aquella servilleta ese mismo día.



Las palabras de ellas
Durante años, algunas mujeres dejaron por escrito lo que sintieron al poder volver a tumbarse boca abajo durante su embarazo.
Hoy, esas palabras forman parte de la historia de LUULA.
Extractos de reseñas públicas de Google sobre experiencias de masaje para embarazadas en el centro donde nació este sistema, anteriores al lanzamiento de LUULA.
De una experiencia a un sueño
Después de tantos años acompañando a mujeres embarazadas, llegó un momento en el que decidí dar un paso más.
Dejé atrás mi etapa como directora y terapeuta de mi centro de masajes para dedicarme por completo a LUULA.
Tenía un propósito muy claro: que aquella sensación que tantas mujeres habían descubierto durante sus masajes pudiera disfrutarse también en casa.
Y que otros profesionales pudieran ofrecerla en sus centros.
Mi sueño es que LUULA llegue a hogares y centros de masaje de España y, algún día, del mundo entero.
— Anna Fernández, fundadora de LUULA




